Las nuevas versiones recuperan el espíritu de aventura inherente a este modelo y que ha fraguado una leyenda por su dureza y adaptación a la aventura y las más duras condiciones de uso. Este espíritu se había ido perdiendo sucesivamente durante las últimas series y la última serie 120/125 suponía un paso definitivo en el aburguesamiento del legendario "Crucero de tierra". Con adopción de toda una batería de lujos y ayudas electrónicas que sustituían a las tradicionales (e infalibles) sistemas mecánicos, un aspecto más "todocamino" lo alejaban definitivamente de sus raíces fuera del asfalto y lo metían de lleno dentro del mundo "SUV".
Estas ayudas electrónicas, si bien suponían un gran paso en la seguridad en carretera y facilitaban mucho la conducción para los menos expertos, suponían un paso atrás en el uso intensivo fuera de asfalto cunado las condiciones se complicaban.
Sin embargo, el Land Crusier aún mantenía algunas de sus señas de identidad, como si se resistiera a olvidar esos 50 años de historia. Así, mantenía su chasis de largueros y travesaños y su eje rígido trasero… esto mantenía latente su espíritu, enfundado bajo el atractivo y moderno atuendo SUV. Los nuevos modelos especiales han resucitado el auténtico espíritu Land Cruiser y vienen a solucionar de un plumazo estas carencias que los usuarios más camperos esperan de cualquier Land Cruiser como buen heredero de su saga.
En esencia, los KX / KXR han prescindido de la electrónica y han vuelto a los controles mecánicos de transmisión que tan eficazmente funcionaban en la anterior serie 90. Así, ahora no se dispone de los controles electrónicos de tracción ni de estabilidad y el diferencial trasero es bloqueable al 100% de forma mecánica con un accionamiento manual, al igual que el diferencial central (la tradicional palanca). Se mantiene el ABS, si bien sería interesante ver la posibilidad de instalar un interruptor que lo anulase a voluntad, imposible de puentear en las versiones estándar (GX-VX-VXL).
De esta forma la conducción del Land Cruiser KXR se vuelve más participativa y requiere más nivel de conducción y más manos para saber aprovechar las ventajas de los sistemas manuales de bloqueos.
El motor no varía respecto al resto de la gama y el gran D4D de 166 cv y más de 40 Nm de par ofrece un impresionante conjunto que empuja de forma suave y progresiva pero contundente. El cambio es manual de 6 velocidades, no existiendo la posibilidad de equiparlo con cambio automático, lo que hubiera sido una interesante opción dado el estupendo funcionamiento de los cambos automáticos modernos.
Otro de los cambios que viene a solucionar un problema que ha traído de cabeza a los usuarios del 120, es la adopción de unos neumáticos más adecuados para el campo, pues para la llanta de 17 no había mucho donde escoger (solo disponible el BF Goodrich AT pero solo para la llanta del VX). Ahora se dispone de un Pirelli Scorpion AT de nuevo diseño en una medida muy razonable de 245/65x17. La llanta de chapa es ahora de una garganta mayor (6,5 pulgadas).
Otro cambio importante es el refuerzo del sistema eléctrico con la adopción de un sistema de doble batería y un alternador más potente. También se ha reforzado la calefacción.
Estos cambios son comunes a las dos nuevas versiones KX-KXR. En éste último los cambios van más allá. La suspensión del KXR ha recibido un impresionante (y carísimo) equipo Proflex de muelles más largos (+5 cm) y unos amortiguadores regulables y de botella separada.
Los bajos del KXR han recibido unas sólidas protecciones con planchas de acero galvanizado que protegen los bajos del motor, la transfer y el diferencial trasero.
Otros elementos importantes en esta elaborada preparación son un excelente cabestrante Ramsey para 9000 libras, perfectamente integrado, y un snorkel Safari, un tanto aparatoso.
Otros detalles menores completan la preparación del espectacular y efectivo KXR: unos protectores plásticos para los faros, faros antiniebla y otros de largo alcance, un derivabrisas para las ventanillas del conductor y unos aletines de goma para los pasos de rueda.
Lo mejor de todo esto es que todos los elementos instalados están homologados y disfrutan de la garantía original Toyota como unos elementos más del coche.
Estamos esperando la disponibilidad de uno de estos coches para poder probarlo en breve.